La gestión del agua o gestión Integrada de los recursos hídricos (GIRH) se refiere al conjunto de actividades que tienen por objetivo final promover el desarrollo, uso, control y protección de los recursos hídricos, con vistas a lograr el desarrollo sustentable (o duradero). De acuerdo a la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación (2006), la GIRH es un proceso dinámico, interactivo y complejo. Se nutre de un conjunto de principios rectores, que sustentan el abanico de políticas adoptadas por la sociedad, a través de las instancias gubernamentales, para lograr los objetivos propuestos. Se expresa por medio de acciones o medidas de carácter físico o estructurales (obras de infraestructura) y de acciones o medidas no estructurales (normas, planes y programas, reglamentos, instrumentos económicos y financieros, etc.), conducidas por una diversidad de actores gubernamentales nacionales, provinciales e interjurisdiccionales y de la sociedad civil, que tienen responsabilidad o intereses (activos o pasivos, directos e indirectos) en la GIRH. Estos configuran el Sistema de Gestión. Tal como citan algunos autores, las acciones o medidas estructurales y no estructurales se diseñan y materializan por medio de un proceso que se basa en la evaluación del recurso, y otros indicadores asociados, la planificación, la implementación o gerenciamiento y el control. Para desarrollar esas funciones y materializar las acciones se necesitan capacidades institucionales, organizativas, tecnológicas y de recursos humanos. Sólo un abordaje holístico, que integre todas esas dimensiones podrá lograr los objetivos de desarrollo, aprovechamiento y conservación, en un contexto de sustentabilidad y equidad intergeneracional Concepto de la GIRH: La GIRH puede ser definida como “un proceso que promueve el manejo y desarrollo coordinado del agua, la tierra y los recursos relacionados, con el fin de maximizar el bienestar social y económico resultante de manera equitativa, sin comprometer la sustentabilidad de los ecosistemas vitales” (Comité Asesor Técnico GWP, 2000). En su visión más simple, la GIRH es un concepto que se puede comprender intuitivamente, basado en la idea de que los diversos usos del agua son interdependientes entre sí. Se trata de un proceso sistemático para el desarrollo, asignación y monitoreo de los usos del agua, de acuerdo con los objetivos sociales, económicos y ambientales que buscan el desarrollo sustentable. De esta manera, contrasta con la aproximación sectorial que se aplica en muchos países. Cuando la responsabilidad del agua potable es de una sola entidad, la del agua para riego de otra y la del medio ambiente de otra, la falta de vínculos intersectoriales conduce al desarrollo y gestión descoordinada del recurso hídrico, resultando en conflictos, desperdicios y sistemas insostenibles. Gestión integrada significa que todos los usos del agua se consideran simultáneamente.